lunes, 12 de noviembre de 2012
Que se mueve por la empatía, la alegría, el optimismo y las ganas de vivir.
Que mira con el corazón y no con los ojos.
Que valora el arte y lo ama con todas sus fuerzas.
Que sabe volar con una canción.
Que cuando abraza... El mundo se para (receloso, supongo)
Ella mira el paso del tiempo de reojo, porque le da igual, sabe que las cosas de verdad no se mueven, ni cambian.
Y tiene esa risa que le sale del estómago y hace que hasta el mayor dictador de la historia sienta un poco de calor en el pecho.
Como dice aquella canción: "Ella ríe aunque no hayan chistes"
Sabes que te admiro y te quiero un montón.
Deseo con todas mis fuerzas que pases un gran año (tras otro)
Porque lo mereces y vas a comerte el mundo.
Pronto te haré una visitilla a Madrid.
Muchas felicidades de corazón.
(no tiene tiempo la foto, no...)
viernes, 5 de octubre de 2012
Guitarra negra.
Alfredo Zitarrosa
viernes, 7 de septiembre de 2012
Todo va bien y cada vez mejor, hasta que un día, como el de hoy, algo te arranca el corazón del pecho.
Se ríe de él, lo tira al suelo, lo pisotea, le escupe, le vomita encima y cuando queda hecho añicos...
Todo el mundo pretende que lo cosas y te lo pongas como si fuera un vestido.
Que sigas con tu vida y que no dejes de ser la persona alegre que conocieron.
Yo solo puedo decir... Que estoy hasta el coño de este mundo tan egoísta y tan injusto.
martes, 28 de agosto de 2012
ambigüedad
jueves, 26 de julio de 2012
Rim(arte) la vida
Déjame acariciarte desde lejos y notar desde aquí que se te ha puesto la piel de gallina.
martes, 24 de julio de 2012
A veces...
alguien te da un pañuelo
alguien te pregunta con pasión qué día es hoy en la sala de espera del dentista
alguien mira a tu amante o a tu hombre con envidia
alguien oye tu nombre y se pone a llorar.
encuentras en las páginas de un libro una vieja foto de la persona que amas y eso te da un tremendo escalofrío
vuelas sobre el Atlántico a más de mil kilómetros por hora y piensas en sus ojos y en su pelo
estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso
tocas un pie y te enervas como una quinceañera
regalas un sombrero y empiezas a dar gritos.
una muchacha canta y estás triste y la quieres
un ingeniero agrónomo te saca de quicio
una sirena te hace pensar en un bombero o en un equilibrista
una muñeca rusa te incita a levantarle las faldas a tu prima
un viejo pantalón te hace desear con furia y con dulzura a tu marido.
explican por la radio una historia ridícula y recuerdas a un hombre que en vida fue tu amigo
disparan contra ti sin acertar y huyes pensando en tu mujer y en tu hija
ordenan que hagáis esto o aquello y enseguida te enamoras de quien no hace ni caso
hablan del tiempo y sueñas en una chica egipcia
apagan las luces de la sala y ya buscas la mano de tu amigo.
esperando en un bar a que ella vuelva escribes un poema en una servilleta de papel muy fino
hablan en catalán y quisieras de gozo o lo que sea morder a tu vecina
subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso
repican las campanas y amas al campanero o al cura o a Dios si es que existiera
miras a quien te mira y quisieras tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuvieran todos los relojes del mundo.
sólo a veces gran amor.”
sábado, 7 de julio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Papeles
jueves, 31 de mayo de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
Estas palabras son un GRITO.
jueves, 3 de mayo de 2012
Noches largas
El efecto mariposa
sábado, 14 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
19primaveras
domingo, 1 de abril de 2012
Domingos con poesía.
jueves, 29 de marzo de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
domingo.
Te despiertas, bostezas y te das cuenta de que no estás en tu cama, de que no hay luz ni se oye el ruído de los coches. Gradualmente te encuentras completamente desorientada.
Te levantas despacio, formas parte del aire y andas sobre un suelo que se torna áspero por segundos. Los latidos a doppio movimento te hacen saber que tienes miedo.
Te concentras en no ahogarte en sudores fríos y en respirar hondo.
Estiras los brazos mientras das pasos de ciego e inspeccionas cada pared de esa habitación tan húmeda, no es muy grande pero lo parece, entras en un bucle advirtiendo las esquinas una y otra vez, pensando que en cualquier momento puedes caer en un precipicio sin final.
Lo único que necesitas es aprender a quitarte la venda de los ojos.
domingo, 11 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
El derecho al delirio.
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;
la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;
el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;
en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;
seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
El derecho al delirio de Eduardo Galeano, un texto sin fecha de caducidad, un texto que recobra vida cada día...
lunes, 20 de febrero de 2012
Bukowski soltando verdades
Volvemos al lío...
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