martes, 24 de julio de 2012

A veces...


“A veces
alguien te sonríe tímidamente en un supermercado
alguien te da un pañuelo
alguien te pregunta con pasión qué día es hoy en la sala de espera del dentista
alguien mira a tu amante o a tu hombre con envidia
alguien oye tu nombre y se pone a llorar.
A veces
encuentras en las páginas de un libro una vieja foto de la persona que amas y eso te da un tremendo escalofrío
vuelas sobre el Atlántico a más de mil kilómetros por hora y piensas en sus ojos y en su pelo
estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso
tocas un pie y te enervas como una quinceañera
regalas un sombrero y empiezas a dar gritos.
A veces
una muchacha canta y estás triste y la quieres
un ingeniero agrónomo te saca de quicio
una sirena te hace pensar en un bombero o en un equilibrista
una muñeca rusa te incita a levantarle las faldas a tu prima
un viejo pantalón te hace desear con furia y con dulzura a tu marido.
A veces
explican por la radio una historia ridícula y recuerdas a un hombre que en vida fue tu amigo
disparan contra ti sin acertar y huyes pensando en tu mujer y en tu hija
ordenan que hagáis esto o aquello y enseguida te enamoras de quien no hace ni caso
hablan del tiempo y sueñas en una chica egipcia
apagan las luces de la sala y ya buscas la mano de tu amigo.
A veces
esperando en un bar a que ella vuelva escribes un poema en una servilleta de papel muy fino
hablan en catalán y quisieras de gozo o lo que sea morder a tu vecina
subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso
repican las campanas y amas al campanero o al cura o a Dios si es que existiera
miras a quien te mira y quisieras tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuvieran todos los relojes del mundo.
A veces
sólo a veces gran amor.”

sábado, 7 de julio de 2012

miércoles, 20 de junio de 2012

Te juro que si vuelves a hacer que se me suba el corazón a la garganta te lo vomito encima.

jueves, 7 de junio de 2012

Papeles


Un papel certifica mi llegada a este mundo.
Mi identidad la corrobora otro papel.
Uno más califica nuestra vida en pareja:
de derecho, de hecho, de desecho.
Otro papel registrará mi muerte.
¿Cuál será mi papel verdadero en la vida?
Abro el buzón: rebosa de papeles.
Salgo a la calle: me surten de papeles.
Voy al Banco: cumplimento papeles.
Doy una conferencia: para cobrar, papeles.
Un papel me da acceso al estadio de fútbol,
a un concierto, al cine, al teatro.
Tráfico me echa el alto: los papeles
- los busco, los escrutan, me empapelan.
Necesito una subvención
- me dicen: hay que hacer papeles.
Me pongo de los nervios en unos almacenes
- me amonestan: no pierda los papeles.
Me entregan un regalo:
sufro ansiedad al desempapelarlo.
Mi papeleta electoral traga derrota.
Me manifiesto por los sin papeles.
Traspapelé la luz, busco tus ojos.
Cada semana reciclo dos bolsas de papeles.
Vivir: papeles y papeles y papeles.
La vida, para muchos, es todo un papelón.




Angel Guinda.

sábado, 26 de mayo de 2012

Estas palabras son un GRITO.


No sé en qué exacto momento decidí hacerlo: Le puse una camisa de fuerza al corazón.
Pensé que sería fácil quitársela y desnudarlo cuando lo creyese oportuno, sin embargo, no es nada fácil.
La camisa de fuerza cada vez es más resistente.
Las voces que escucho son más afónicas, los besos que recibo son más ásperos, las palabras se vuelven dañinas en mis oídos sin serlo, las miradas devoran insaciables y los gestos parecen maquillados por algún excéntrico de la movida madrileña.
Dejo de vivir las cosas con la intensidad con la que solía hacerlo, cada vez me preocupa menos el colectivo y me preocupa más el yo.
Estoy enfadada conmigo misma, hoy me aguanto menos que nunca.
Mis párpados parecen atascados, se abren y cierran muy lentamente como persianas de motel, y, cuando todo está oscuro sólo soy capaz de ver imágenes que fueron y que ya no son ni serán… y duelen.
Dolería menos que me arrancaran las uñas de cuajo, pero nadie me ha dado a elegir.
Es desmotivador saber que existen barreras y ver cómo pasa el tiempo, imparable e indomable, sin mover un dedo por derribarlas.


Estas palabras son un grito que solo escucho yo, que resuena en mi cabeza y vibra hasta marear...
Un grito que busca una reacción: la tendrá.

jueves, 3 de mayo de 2012

Noches largas

"-¿Sabes? Pensé que deberías saberlo -¿Saber qué?  -Que alguna vez fuiste feliz conmigo"




El efecto mariposa