Ese tipo de personas tan poco común que prefiere que tu sonrías a sonreír ella.
Que se mueve por la empatía, la alegría, el optimismo y las ganas de vivir.
Que mira con el corazón y no con los ojos.
Que valora el arte y lo ama con todas sus fuerzas.
Que sabe volar con una canción.
Que cuando abraza... El mundo se para (receloso, supongo)
Ella mira el paso del tiempo de reojo, porque le da igual, sabe que las cosas de verdad no se mueven, ni cambian.
Y tiene esa risa que le sale del estómago y hace que hasta el mayor dictador de la historia sienta un poco de calor en el pecho.
Como dice aquella canción: "Ella ríe aunque no hayan chistes"
Sabes que te admiro y te quiero un montón.
Deseo con todas mis fuerzas que pases un gran año (tras otro)
Porque lo mereces y vas a comerte el mundo.
Pronto te haré una visitilla a Madrid.
Muchas felicidades de corazón.
(no tiene tiempo la foto, no...)
lunes, 12 de noviembre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
Guitarra negra.
Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra... Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía... Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas... Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan... Cómo traspasarte mis hombres y mujeres bien queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos... Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas...
Alfredo Zitarrosa
Alfredo Zitarrosa
viernes, 7 de septiembre de 2012
Parece que siempre va a ser el mismo puto bucle lánguido.
Todo va bien y cada vez mejor, hasta que un día, como el de hoy, algo te arranca el corazón del pecho.
Se ríe de él, lo tira al suelo, lo pisotea, le escupe, le vomita encima y cuando queda hecho añicos...
Todo el mundo pretende que lo cosas y te lo pongas como si fuera un vestido.
Que sigas con tu vida y que no dejes de ser la persona alegre que conocieron.
Yo solo puedo decir... Que estoy hasta el coño de este mundo tan egoísta y tan injusto.
Todo va bien y cada vez mejor, hasta que un día, como el de hoy, algo te arranca el corazón del pecho.
Se ríe de él, lo tira al suelo, lo pisotea, le escupe, le vomita encima y cuando queda hecho añicos...
Todo el mundo pretende que lo cosas y te lo pongas como si fuera un vestido.
Que sigas con tu vida y que no dejes de ser la persona alegre que conocieron.
Yo solo puedo decir... Que estoy hasta el coño de este mundo tan egoísta y tan injusto.
martes, 28 de agosto de 2012
ambigüedad
Lo críptico de encontrar mil formas de asesinar las normas.
Ser libres. Nada más.
Hay tanto que buscar en tan poco tiempo que a veces asfixia el reloj.
Sin ganas ni fuerza para decir a-Dios que su existencia me parece un engaño sin fecha de caducidad pero con fango en las entrañas.
Como un hongo que crece en los pies de un octogenario dinosaurio de nuestra imaginación.
Sin más dilación, mi emoción(es) la utópica realidad de una vida con dudosa finalidad.
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