“La destrucción del lenguaje”
Heidegger decía que las palabras eran incapaces de
expresar ciertas cosas, que sólo son símbolos que cada uno interpreta a su modo
aunque exista un dicciopatrón más o menos concreto.
Seguramente el odio, el amor, la pobreza o la riqueza
adquiera un sentido en mi oído dispar al que adquiere en tu oído.
Es paradójico que aun así existan palabras que dichas en el
momento exacto pueden cambiar nuestra vida.
Palabras que salvan y palabras que ametrallan un sistema
neuronal desgastado de tantos estímulos.
Más allá de la cíclica ambigüedad del lenguaje existen
también otros niveles de comunicación, varias capas que confluyen en las
relaciones interpersonales. ¿Estas capas
nos acercan o nos alejan del resto?
Fruncir el ceño, mirar al suelo, sonreír, acariciar… ¿Existe
algo más abstracto? Lo dudo, pero a su vez ¿Existe algo más real?
Podemos guiar las palabras, mutarlas y amasarlas para hablar
entre líneas o decir pseudo- verdades y conseguir que alguien las asimile con
firmeza.
No podemos fingir un gesto. Eso es lo bonito, lo real.
El principal problema que le encuentro a esta idea ojerosa
es el punto en el cual una vez muerto el
“lenguaje físico” empiece a morir cada capa del “lenguaje de las miradas”,
por llamarlo de algún modo.
Esta mañana hablaba con un compañero de clase sobre esto.
¿Qué está pasando con las habilidades sociales? ¿Por qué esta sociedad llena de
tecnología y vacía de contenido?
Sólo diré una cosa y es que nunca dejaré de hablar con mi
cuerpo, con mis ojos, con las palabras que puedan ayudarme a expresar algo,
real o no y con independencia de cómo el resto lo interprete.
Me importa una mierda ser diferente, de hecho, lo prefiero.
Follémonos a la vida mirándonos a los ojos los unos a los
otros, comprendamos que somos insignificantes y que precisamente por eso
debemos marcar una diferencia.
Sobran cadenas y éstas son las que permiten este mundo, este
siglo XXI de conformismo, retroceso, sumisión y felicidad hipotecada.
¡Abre los ojos! ¡Duda, piensa, habla, exprésate como quieras
o sepas, destruye el lenguaje y reconstrúyelo, haz lo que quieras, pero marca
la diferencia!
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